Por José Luis Nicolás

Campaña "Navidad en la Calle" retomó presencialidad con numerosos voluntarios

Siguiendo los protocolos que exige la prevención del COVID-19, jóvenes y adultos llevaron una cena, solidaridad y el mensaje de Cristo a quienes se encontraban solos o necesitados este 24 de diciembre.

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“Cristo nace esta Navidad y con él nacen la vida y la esperanza”, expresó Natalia Narváez, una de las coordinadoras de la campaña “Navidad en la Calle”, organizada por la Vicaría para la Educación. Para ella y los voluntarios que participaron en la versión 2021 de esta actividad solidaria, realizada durante la tarde y la noche del 24 de diciembre pasado, la esperanza también reside en poder retomar, a partir de este año, la actividad en terreno que debió vivir una pausa debido a la pandemia.

“Ha sido un proceso difícil si consideramos que el año pasado no hubo presencialidad, porque las condiciones sanitarias en el país no lo permitían. Este año pudimos retomar el voluntariado presencial, aunque en forma más acotada y con todas las precauciones necesarias”, añadió, mientras ella y otros 30 voluntarios se apresuran para poner a punto la repartición de 200 cenas de Navidad en el recinto de la histórica parroquia Santa Sofía, ubicada en el populoso sector de calles Lord Cochrane y Pedro Lagos.

Para Natalia, quien durante el año participa en el voluntariado de la Zona Oriente de Santiago, este regreso a la acción directa en terreno tiene un significado especial. “En la Navidad del año pasado pasó algo dentro de mí. Me sentía incómoda dentro de mi comodidad y me dije que tenía que hacer algo para poder sentirme bien no solo conmigo, sino con el mundo y con la gente que no tiene las posibilidades que tengo yo”, relata.

Al mismo tiempo, invita a otros jóvenes a integrarse a estas iniciativas. “Es una experiencia muy linda que te hace cambiar el sentido no solamente de la Navidad, sino de las perspectivas de vida. Cristo siempre está con los más necesitados y, como nos dice el Papa Francisco, hay que estar con los más pobres, no olvidarlos nunca y velar porque se respete su dignidad”, enfatiza.

La jornada consistió en tres acciones: un “delivery” para llevar a domicilio alimentos destinados a adultos mayores y personas con discapacidad; la convocatoria para retirar cenas en el mismo recinto parroquial, siempre respetando los aforos necesarios para prevenir el COVID-19, y una colorida caravana durante la noche para repartir dulces a niños del sector.

Jóvenes y adultos, tanto integrantes de la campaña como voluntarios de la misma parroquia, participaron en la actividad, con medidas que incluyeron contar con mascarillas de repuesto, suministro de alcohol gel y medidores de temperatura.

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