P. David Halm

Homilía del día, Jueves 25 de Junio- Por P. David Halm

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Me encanta esta lectura del evangelio en las misas de matrimonio. Prefiero que los novios elijan sus propias lecturas, pero les ofrezco esta lectura “muy recomendable”… ¿Por qué?

Hace unos años el Santo Padre Papa Francisco les dijo a un grupo de matrimonios:
“No construyan (sus matrimonios) en la arena de los sentimientos que van y vienen, sino en la roca del amor auténtico, el amor que viene de Dios. La familia nace de este proyecto de amor que quiere crecer como se construye una casa, que sea espacio de afecto, de ayuda, de esperanza, de apoyo”.

Es una imagen linda pero clara ¿cierto? Las relaciones construidas por algo sustancial como amor y respeto van a sobrevivir las tormentas de la vida, pero no las construidas por sentimientos transitorios. Lo sabemos. Sin embargo, ¿vemos cuantas personas están enfocadas en sus sentimientos? ¿y el romance? Pero obviamente no hay nada malo con esos, pero no pueden ser “los cimientos” de su matrimonio.

Jesús es claro con la conexión entre palabras, acciones y dispociciones: “No todo el que me diga “Señor! Señor! entrará en el Reino”. Seguir a Jesús y entrar su reino requiere mas que palabras y una buena disposición. Requiere algo mucho más profundo e intencional, específicamente la conversión. Eso veo en la conexión con su imagen de las casas construidas sobre arena y roca. Si una pareja construye su matrimonio sólo por palabras, sentimientos momentáneos, pero con un deseo seguir juntos, van a realizarlo por un rato: hasta la tormenta. Pero ellos que construyan su relación y pareja sobre la roca de virtudues y hábitos convertidos, van a mantenerse aún a pesar de las tormentas. Sea alabado Jesucristo, ahora y por siempre.

Una reflexión a los matrimonios y novios que leen esto:
¿Cuáles son los hábitos diarios que pueden convertir para fortalecer su relación? 

P. David Halm

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