P. David Halm

HOMILÍA DEL DÍA, Jueves 9 de Julio- Por P. David Halm

Foto de artículo

En mi vida antes de ser sacerdote, trabajaba en la industria financiera y recuerdo bien el ejercicio cada dos o tres años de establecer un plan estratégico. Conversamos como una organización de nuestros objetivos, nuestras estrategias, nuestras metas, los indicadores necesarios, etc. Sé que no es solo en negocios que pensamos en planes estratégicos. Colegios los hacen, gobiernos los hacen, aún equipos deportivos piensan en planes estratégicos para lograr el campeonato.

Como seguidores de Cristo no somos funcionarios ni empleados de Dios. Somos hijas e hijos queridos. Pero Jesús nos dio –por sus apóstoles y primeros discípulos - una misión y en un sentido esa misión incluye componentes de un plan estratégico. Antes de partir con un plan o misión es necesario saber del objetivo: "Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios." Claro, cierto? Jesus establece que el objetivo de sus seguidores y misioneros es enfocarse en el Reino de Dios y del cuidado de los demas. No es para obtener el poder, ni enriquecerse.

Y como vamos a realizar el objetivo? Necesito saber de maneras y estratégias. Jesus dice, "No lleven con ustedes, en su cinturón, monedas de oro, de plata o de cobre. No lleven morral para el camino ni dos túnicas ni sandalias ni bordón". En otras palabras, lo que hacen, hagan con toda confianza en el Padre que está en el cielo, no en si mismo ni sus pertinencias. En otras partes del evangelio abunda en sus instrucciones, que es necesario pasar tiempo en oración y meditación, que respondamos a nuestros perseguidores con perdón, que tengamos atención especial a los mas necesitados, y que seamos parecidos a los niños.

Se parece muy seglar un plan estrategico y eso es. Nosotros como discípulos pensamos solo en la misión de Jesús. Pero nos sirve usar herramientas del mundo seglar para cumplir esta misión. Reflexionemos hoy de que confianza tenemos en la Providencia de Dios en nuestro dia a dia para proclamar el Reino y cuidarse a los demas.

P. David Halm

Imagen foto_00000070

A+ A- Imprimir artículo