Por World Family

Testimonio del Padre Aleksey Samsonov, director de Radio María Ucrania

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Desde que Kiev fue bombardeada, esta guerra es prácticamente siempre la misma. Aquí empezaron a las 4 de la mañana, precisamente sobre Radio María, explotaron los misiles rusos y todos nos despertamos. También os digo que algunos días, dos o tres, fue difícil dormir por el shock, por todas las noticias que recibimos. Esta mañana llamé por teléfono a nuestro coordinador, cerca de Kiev, y aquí, donde está Radio María, no se oye nada, pero en otras partes de Kiev me dice que hay artillería, bombas y otras cosas… Así que hay enfrentamientos.

¿Cómo funciona ahora Radio María? Mirad, sólo el primer y el segundo día de la guerra estábamos en shock, como nuestros trabajadores, tampoco el personal y los voluntarios sabían qué hacer… mucha gente estaba asustada. Y les dije a los chicos de nuestro equipo: ‘Haced lo que queráis, podéis dejar Kiev, podéis iros, pero el que quiera que se quede aquí porque esta radio es necesaria”.

Ahora, en nuestro país, prácticamente todos los medios de comunicación transmiten noticias, siempre noticias de Ucrania y del mundo, noticias de la guerra. Prácticamente todos los canales de televisión, los canales de radio, transmiten el mismo programa.

Es muy importante, pero en este momento la gente necesita también oraciones, esperanza, de otro tipo: espiritual. Por eso decidimos, -nos propusieron dar las mismas noticias, el stream desde el canal central, nada más, pero pensamos que es mejor para nuestra gente emitir las oraciones, hacer las transmisiones, hablar con las personas… Así que están aquí conmigo, nuestra coordinadora, la monja, ahora ha venido un padre, ¡realmente algo providencial! El padre ha venido siempre a ayudarnos, también duerme aquí en la emisora de radio y además hay una voluntaria que vive en Kiev, no ha dejado Kiev, está siempre con nosotros. Así que somos cuatro, pero en estos 17 días también hemos encontrado nuevos voluntarios porque la radio está en un gran edificio que pertenece a la iglesia y no sé si son 20 o 30 personas las que se refugian de las bombas, y acabo de hablar con ellas y algunas ahora vienen aquí cerca, a sólo 10 metros de las puertas de la radio, están estas mismas personas que vienen a rezar.

¿Qué hemos hecho en Radio María?

Prácticamente desde mediados de mes, desde el día 24, tenemos un gran maratón de oraciones, de comunicación. Rezamos muchos rosarios, creo que seis o siete durante el día, tenemos la transmisión de las misas -menos mal que funciona Internet y que hay electricidad- por ahora casi no hemos tenido problemas con esto, así que rezamos mucho.

Creo que la experiencia de esta guerra nos ha hecho ver lo que es importante y lo que no lo es. Nosotros, como pueblo ucraniano, vemos ahora lo que es importante: el amor, la familia, la amistad, la paz, etc… y lo demás prácticamente ya no tiene importancia. Por ejemplo: ¡ya no hay Coronavirus! ¡Ha desaparecido! En estos días no hemos escuchado nunca que haya esta enfermedad porque probablemente la hay pero nadie piensa en ello porque ese no es el verdadero peligro.

En la Radio hemos visto ahora lo que es propio de Radio María, el carisma de la Radio. La gente necesita oraciones y ahora, cuando las tenemos, la audiencia de Radio María es realmente enorme. Mucha gente reza todo el día con nosotros. Otra cosas importante ahora es hablar con la gente. Desde el primer día de la guerra, abrimos inmediatamente nuestras líneas telefónicas. Hablamos con la gente verdaderamente. Estoy yo, también está el padre que está con nosotros.

Nos ponemos frente a los micrófonos y hablamos con estas personas, cómo sobreviven en esta situación. Llama tanta gente, cuenta dónde se esconde, cuenta su experiencia y esto también es importante porque estas personas llaman para ayudar a otras. Tal vez estemos acostumbrados ahora, pero en los primeros días, en la primera semana, había pánico, mucha gente tenía miedo y estas personas que llamaban decían: “¡El Señor está con nosotros, el Señor no nos ha dejado! Estamos bajo la protección de la Virgen.” Creo que esta guerra se desarrolla en dos dimensiones: la primera es la de nuestros jóvenes que ahora defienden su patria con las armas, y la segunda dimensión de esta guerra es la guerra espiritual, porque es muy difícil escuchar todos los días las noticias de ciudades destruidas, de niños que han sido asesinados… Un ejemplo: aquí hay un sacerdote en nuestra parroquia, que ayer mismo o anteayer me contó que salió a la calle, vestido con la sotana y se le acercó un hombre y le preguntó: “Pero, padre, ¿dónde está su Dios en esta situación? ”

Esta es precisamente la guerra espiritual porque estoy seguro de que detrás de toda guerra está Satanás, y es Satanás quien quiere asustarnos y quiere separarnos de Dios. Muchas personas se preguntan ahora: “¿Pero dónde está Dios cuando tantas ciudades están destruidas? ¿Cuándo tantas personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, a irse de Ucrania?”.

Ahora hay casi dos millones de personas que han salido de Ucrania y están sufriendo mucho.

En mi caso, mi tía y su familia abandonaron la ciudad de Kharkiv, una de las más destruidas, y ahora están en Eslovaquia. Ayer mismo hablé con ella y no paraba de llorar. Están sufriendo mucho y esto también es guerra, guerra espiritual. En este momento, la tarea de Radio María es la de estar con esta gente a pesar de todo, de hablar del amor de Dios, de la misericordia de Dios. Por ejemplo, en mis programas, cuando la gente me pregunta dónde está Jesucristo, siempre digo que Jesucristo está escondido en el metro de Kiev, está entre la gente que se esconde de las bombas, Jesucristo está en esas casas destruidas. Jesucristo está en estos trenes que salen de Ucrania, alejando a la gente de la guerra. Esto es lo único que puedo decir pero es importante, decir concretamente que el Señor está con nosotros y que el Señor no nos ha dejado. Esta es la tarea de Radio María.

Para mí esta experiencia para Radio María consiste en dos cosas: rezar, rezar mucho y después explicar, aunque ahora sea difícil decir estas cosas, pero de todos modos hay que predicar el Evangelio.Acerca del trabajo de Radio María: hemos decidido organizar, -porque ahora es bastante difícil para nosotros que estamos en Kiev organizar ahora todo el trabajo- porque, de verdad, es siempre un maratón desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche- ahora hemos encontrado el lugar, en una ciudad en la frontera con Hungría, hemos encontrado el estudio de otra emisora y ahora estamos llevando a cabo los trabajos para organizar el segundo estudio. Dos chicos de nuestro personal, están allí ahora para preparar todas las cosas y creo que tal vez mañana o pasado mañana, depende de las posibilidades técnicas, se podrá empezar a trabajar desde dos estudios. Todavía no lo sé… la mitad del día las transmisiones serán desde aquí, desde Kiev, y la segunda mitad del día desde Transcarpacia, desde esta región cercana a Hungría, así que quizás eso nos ayude. Lo último: para mí fue muy importante, quizás el Padre Livio nos lo diga mejor, este último mensaje de la Virgen del 25 de febrero, cuando María dijo que ahora precisamente es el tiempo en que Satanás visita esta tierra y precisamente nosotros, en Ucrania, advertimos verdaderamente la presencia de Satanás.

En nuestro país, la tercera guerra mundial empezó hace quince días, el apocalipsis ya está en esta tierra. Muchas gracias porque me han llamado tantas Radio María, hemos rezado el Rosario con algunas de ellas. Muchas gracias, de verdad. Una gran ayuda. Nuestro pueblo necesita ahora esta misma ayuda. Nosotros no hemos querido esta guerra. Estoy seguro de que los ucranianos están dispuestos a luchar y estoy seguro de que ganaremos, pero la pregunta es ¿cuánto durará esta guerra? La pregunta es: ¿Cuánto tenemos que pagar todavía por nuestra libertad? Gracias

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