HOMILÍA DEL DÍA, Martes 3 de Noviembre- Por Fr. Isauro Covili

Por Fr. Isauro Covili

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas    14, 1a. 15-24

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos.

Uno de los invitados le dijo: “¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!”

Jesús le respondió: “Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: "Vengan, todo está preparado". Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: "Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo.  Te ruego me disculpes". El segundo dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes". Y un tercero respondió: "Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir".

A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y éste, irritado, le dijo: "Recorre enseguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos".

Volvió el sirviente y dijo: "Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar".

El señor le respondió: "Ve a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena"”.

Palabra del Señor

Homilía del Día

El evangelio hoy sigue la reflexión alrededor de asuntos enlazados con la comida y las invitaciones. Jesús cuenta la parábola del banquete. Muchos han sido invitados, pero la mayoría no acudió. El anfitrión se indigna viendo que no acuden y manda llamar a pobres, lisiados, ciegos, cojos y sigue habiendo sitio. Manda convidar a todo el mundo, hasta que la casa queda llena. Esta parábola es una luz para las comunidades del tiempo de Lucas que pasan por varios problemas internos y externos.

En las comunidades del tiempo de Lucas había cristianos, venidos del judaísmo y cristianos venidos de los paganos. A pesar de las diferencias de raza, clase y género, ellos tenían un gran ideal, basado en el compartir y en la comunión. Pero había muchas dificultades, pues los judíos tenían normas de pureza legal que les impedían comer con los paganos. Y hasta después de haber entrado en la comunidad cristiana, algunos de ellos guardan la antigua costumbre de no sentarse con los paganos alrededor de la misma mesa. Así, Pedro tuvo conflictos en la comunidad de Jerusalén, por haber entrado en casa de Cornelio, un pagano y haber comido con él. En vista de esta problemática de las comunidades, Lucas guarda una serie de palabras de Jesús respecto a la comunión alrededor de la mesa. La parábola que aquí meditamos es un retrato de lo que estaba aconteciendo en las comunidades.

El gran banquete está listo. Jesús responde con una parábola. "Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos". Pero los deberes de cada cual impiden a los invitados a que acepten la invitación.

El banquete permanece de pie. Los que, normalmente, eran excluidos como impuros, ahora son invitados a sentarse en torno a la mesa del banquete.

Todavía hay sitio. Una parábola que muestra la llamada de los paganos a la Iglesia. La sala no se llenó. Había sitio todavía. Entonces, el dueño de la casa manda invitar a los que andan por los caminos. Son los paganos. El Señor nos de la gracia a cada uno para sentarnos a la mesa ya que estamos todos invitados. La cuestión es si estoy dispuesto a estar o busco escusas justificaciones para eludir la llamada de Dios para no participar.

Fraternalmente, Fr. Isauro.

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