HOMILÍA DEL DÍA, Martes 15 de Septiembre- Por Fr. Isauro Covili

Por Fr. Isauro Covili

Martes 15 de septiembre de 2020

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 19, 25-27

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.

Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como suya.

Palabra del Señor.

HOMILÍA DEL DÍA

El evangelio de hoy narra el episodio de la resurrección del hijo de la viuda de Naím. El evangelista quiere mostrar cómo Jesús va abriendo camino, revelando la novedad de Dios que avanza por medio del anuncio de la Buena Nueva. La manera como Jesús revela el Reino sorprende ya que no estaban acostumbrados a tan gran apertura. San Lucas con pocas palabras relata un encuentro de dos procesiones: la procesión de la muerte que sale de la ciudad y acompaña a la viuda que lleva a su único hijo hacia el cementerio y que es una tragedia, no hay suplica de nadie, sino que Jesús actúa con prontitud y la procesión de la vida que entra en la ciudad y acompaña a Jesús. Las dos se encuentran en la puerta de la ciudad de Naín.

Las primeras palabras de Jesús son de consuelo: no llores, luego lleno de compasión que lleva a Jesús a hablar y a actuar restituyendo la vida de joven y también devolviendo a la mujer, madre y viuda el sentido de la vida: su único hijo. Compasión significa literalmente: sufrir con, asumir el dolor de la otra persona, identificarse con ella, sentir con ella el dolor. Es la compasión que acciona en Jesús el poder de la vida sobre la muerte, poder creador.

Jesús se aproxima, toca el féretro y dice: "¡Joven, a ti te digo, levántate!" El muerto se incorporó y se puso a hablar. Y Jesús se lo dio a su madre”. Pienso que la intención del evangelio, sin embargo, no es suscitar añoranza ni envidia, con respecto al tiempo de Jesús y las comunidades a fines del primer siglo, sino ayudar a las comunidades cristinas de hoy a experimentar mejor la presencia viva en media de nosotros. El está hoy con nosotros, y ante los problemas y el sufrimiento que nos azotan, nos dice lo mismo: “¡Te lo ordeno: levántate!” palabras llenas de esperanza y de posibilidades nuevas. Hoy entre procesiones de muertes (covid 19) y de vida, en medio de la pandemia y crisis social y política, donde nadie cree en nadie y se desconfía, nos hace bien escuchar, acoger nuevamente las palabras de Jesús y reiniciar caminos de reencuentro y de fe en la Familia, la sociedad y en la Iglesia.

A todos los hermanos y hermanas les deseo que los días de fiestas patrias les permita vivirlos en familia, en alegría y obedeciendo las instrucciones de la autoridad sanitaria.

Puedes pensar un poco: ¿En qué procesión te encuentras?, En una de ellas, o en ambas. En la que sea y como sea, escucha nuevamente las palabras de Jesús. Vuelve a la vida…

Fraternalmente,

Fr. Isauro, ofm.

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